OZTOYAHUALCO: El lugar en donde las cuevas son abundantes


Oztoyahualco es un asentamiento teotihuacano de aproximadamente 550 m2, ubicado al noroeste del centro ceremonial, su estudio inició en 1985 bajo el proyecto “Antigua ciudad de Teotihuacan. Primeras fases de desarrollo urbano”, a cargo de la Dra. Linda Manzanilla.

A través del análisis interdisciplinario se pudieron ubicar tres unidades domésticas, la primera con  un total de 21 habitaciones, la segunda 12  (dimensiones mayores que permiten interpretar la posibilidad de que fue el espacio de culto), y la tercera  13 habitaciones;  cada una de ellas tenía  áreas específicas, las que correspondían al almacenamiento,  consumo de alimentos,  circulación y acceso, culto, dormitorios y  espacio administrativo.


Respecto a las fechas de su posible ocupación, Millón consideró que las estructuras de los primeros asentamientos corresponden  a la fase Patlachique (250 a.C.-1 d.C.) y Tzacualli (1 d.C.-150 d.C.), mientras que la evidencia de ampliaciones en la fase Xolalpan (450 d.C.-650 d.C.) debido al traslado de varias familias, no significó una secuencia continua, por lo tanto se sugiere que existió un paulatino abandono del conjunto hasta su reutilización en la última fase mencionada. Importante destacar que se ubicaron tres épocas constructivas: dos teotihuacanas y una mexica.


CONSUMO DE ALIMENTOS
Como ya se mencionó líneas anteriores, el trabajo efectuado permitió ubicar  espacios con fines concretos; el cambio de color del estuco utilizado en los pisos, fue la evidencia con la que se lograron establecer tres áreas con fines alimenticios, ya que el tono se tornaba rojizo debido a la colocación del tlecuil (anafre). Ahora bien, lo que se encontró en mayores cantidades fueron restos fósiles de conejo y liebre, por lo tanto se sugiere que el consumo de esta especie predominada por encima de especies como el venado y el perro, incluso se menciona la posibilidad de contar con un criadero de conejos; su alimentación se complementaba con maíz, frijol, amaranto, capulín y chile. 

Nota: Actualmente el área que abarcó este conjunto se encuentra bajo tierra, y la parte excavada por Linda Manzanilla se ubica dentro de los ejidos pertenecientes el "Jardín de Cactáceas" en San Juan Teotihuacan. 





























Fuentes de consulta:
-   - Manzanilla, L. Anatomía de un conjunto residencial teotihuacano en Oztoyahualco. Tomo I Las Excavaciones. Instituto de Investigaciones Antropológicas, UNAM. 
-       - Manzanilla, L., Benavides, A., Mirambell, L. Homenaje a Jaime Litvak. Colecciones Científicas, INAH. Instituto de Investigaciones Antropológicas, UNAM. 1era. Edición. 2004. P. 89.
-       - Barba, L. La vida doméstica en Teotihuacan. Un estudio interdisciplinario.  Ciencia y desarrollo Núm. 77(Año XIII):21 – 32. Enero, 1987. 
-       - Ortiz, A. El uso de los análisis químicos en arqueología. Estudio químico en Oztoyahualco (Teotihuacan).  Cuadernos de arquitectura mesoamericana. Núm. 15. Seminario de arquitectura prehispánica. Centro de investigaciones en arquitectura y urbanismo. Facultad de arquitectura. UNAM. Diciembre 1991.


                                                                                                                                             Texto y fotografía: Alonso Rodríguez

EL PALACIO DE QUETZALPAPALOTL DENTRO DEL CONTEXTO POLÍTICO TEOTIHUACANO


Ubicado al suroeste de la Plaza de la Luna, y construido en la fase Xolalpan (400-600 d.C.), es uno de los últimos recintos que se reconstruyeron en su totalidad durante la década de los años sesentas; Jorge Acosta fue el arqueólogo encargado del proyecto. Posterior a este tipo de intervenciones, se firma  la Carta de Viena, acuerdo en donde se define que la reconstrucción de espacios históricos propicia que pierdan precisamente su historicidad, por lo tanto se prohíben estas acciones.

Las características principales del Palacio son sus pilastras con representaciones de aves vistas de perfil y de frente, así como la colocación de almenas (remates arquitectónicos) en la parte alta de los techos. El trabajo de Acosta permitió hacer la reconstrucción de la techumbre perteneciente  a la antesala del patio en donde se ubican las pilastras. El nombre que se la da al espacio se genera justamente de la interpretación de las aves, ya que se considera que la cabeza es propia de un quetzal, mientras que el cuerpo se asemeja al de una mariposa (papalotl).




Determinar el uso que se la daba al lugar, así como definir quién o quiénes lo habitaron, son cuestiones que se han estudiado a lo largo de los años. A raíz del análisis de la investigadora  Linda Manzanilla, enfocado en la forma de gobierno utilizado en Teotihuacan, se propone que el Palacio de Quetzalpapalotl fue lugar de residencia de un grupo que representaba a la cúspide de la sociedad teotihuacana, es decir, sacerdotes o chamanes que realizaban  ceremonias públicas en el Templo de la Luna.

Interesante señalar que el sistema de gobierno teotihuacano se caracterizó por su colectividad, no existió la figura de un solo gobernante en la parte más alta del estrato social, lo que existió en Teotihuacan fue una instancia gubernamental colectiva que encabezaba al Estado teotihuacano, al mismo tiempo que administraba la ciudad. Definir de esta manera el sistema de gobierno empleado en la urbe mesoamericana, remarca el hecho de que los espacios denominados “Palacios”, en realidad fueron sedes en las que se tomaban decisiones políticas y administrativas, a cargo del grupo de sabios que se concentraba en estos recintos, favoreciendo una estructura gubernamental corporativa.


Partiendo  de la teoría de Manzanilla sobre los cuatro linajes o cuatro grupos de poder, éstos segmentaron la urbe en  cuadrantes; por las representaciones en pintura mural y en trabajo escultórico, es posible que el cuadrante destinado al linaje asociado con las aves se encuentre en donde se construyó el Palacio de Quetzalpapalotl y el llamado Palacio de los Caracoles Emplumados.

Como parte de los trabajos de conservación y difusión, durante el año 2009 se inició el “Proyecto de Conservación Integral del Complejo Arquitectónico Quetzalpapalotl”, a cargo de la arqueóloga Verónica Ortega Cabrera y la restauradora Gloria Torres Rodríguez. Sus acciones estuvieron enfocadas en establecer rutas de visita que favorecieran la comprensión del lugar por parte de los visitantes, al mismo tiempo que se creara consciencia de lo importante de la protección en  vestigios arqueológicos patrimonio de la humanidad.




  
Fuentes de consulta:
-        -   Manzanilla, Linda. Gobierno corporativo en Teotihuacan: una revisión del concepto “Palacio” aplicado a la gran urbe prehispánica, en Anales de Antropología, Núm. 35.  Instituto de Investigaciones Antropológicas. UNAM. 2001.  Pp. 157-190.

-          - Ortega Cabrera Verónica y Rodríguez Torres Gloria. La Conservación Integral del Complejo Arquitectónico Quetzalpapalotl, Teotihuacán, México. Revista Hereditas, Núm. 23-24. Diciembre 2015.
         
         - Comunicación directa: Arqueóloga Verónica Ortega Cabrera. 
         - Comunicación directa: Julio y Gloria, amigos apasionados por la cultura teotihuacana. 

Texto y fotografía: Alonso Rodríguez

QUETZALPAPALOTL







































Recinto ubicado al poniente de "Plaza de la Luna", se considera como una de las construccines importantes de la fase Xolalpan

La imagen muestra a "Huehueteotl", deidad que se propone tiene sus orígenes en Cuicuilco,
posteriormente es asumida en Teotihuacán, y se conserva la tradición hasta los mexicas;
el Museo de la Cultura Teotihuacana (de Sitio) resguarda esculturas representando a la deidad asociada al fuego...

Publicación completa en próximos días...

PAGO DE TRIBUTO EN TEOTIHUACAN



El proyecto  a cargo del arqueólogo Rubén Cabrera en el Complejo Calle de los Muertos (CCM), efectuado de 1980 a 1982, tenía como objetivo descubrir y estudiar  lo que actualmente se conoce como Conjunto Plaza Noroeste, Edificios Superpuestos y Conjunto Plaza Oeste; estos tres espacios conformaban el CCM.

El arqueólogo Jesús E. Sánchez, trabajó en dicho proyecto, y fue quien realizó el hallazgo de la que ha sido llamada  “Almena de Tlahuizcanpantecuhtli”; la pieza elaborada con alabastro, se ubicaba en una de las habitaciones que integraban el Conjunto Plaza Oeste, exactamente detrás del basamento piramidal sur.


A través de un estudio arqueosemiótico, Sánchez presenta los resultados obtenidos en su obra titulada “La Almena de Tlahuizcanpantecuhtli", editada por la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Antropología e Historia, y publicada en el año 2017.

De la obra se obtienen datos interesantes, como el hecho de establecer que el Conjunto Plaza Oeste fue un área administrativa, en donde los habitantes de la ciudad tenían que asistir a pagar el impuesto por el abastecimiento de agua potable en sus hogares. Precisamente la habitación en donde se encontró la almena (para el autor del libro,  emblema colocado en la parte alta de la entrada a la habitación) era el área de almacenamiento en el que se dejaban los tributos.



El discurso que se plantea consiste en señalar que al finalizar la fase Xolalpan (600 – 650 d.C.) se presenta un desequilibrio en el Estado Teotihuacano, que complica la permanencia del grupo en el poder; las modificaciones al entorno natural ocasionadas por el creciente número de habitantes, propicia una disminución de recursos, entre ellos el agua potable utilizada.

Los gobernantes consideran indispensable generar un elemento que les permita salir del problema, y deciden crear un “artefacto” con alta carga simbólica e ideológica. El resultado es la pieza de  alabastro con la representación de Venus (Tlahuizcanpantecuhtli), y  la deidad del agua, que para los expertos se debe referir a ella como “la deidad que hace brotar”.

Con la imagen grabada en el artefacto  establecen un vínculo entre sociedad-gobernante-deidad, que sólo se puede mantener con la continuidad del pago de impuesto.        

El estudio de Jesús E. Sánchez, plantea una visión interesante de la última fase de desarrollo    
teotihuacano, y bien vale la pena adquirir su obra…

                                                                     
                                                               Texto y fotografía: Alonso Rodríguez

PÓRTICO ONCE DE TETITLA


Tetitla permanece lleno de frescos teotihuacanos, en este espacio se puede visualizar de mejor manera cómo es que la ciudad se cubrió de colores que acompañaban el discurso político y religioso.

Uno de los más representativos es el que se ubica en el pórtico 11, su riqueza en elementos simbólicos, y la permanencia de tonalidades a más de 2 mil años de haberse creado, es de llamar la atención.
                Fotografía: Alonso Rodríguez

De la  imagen mostrada en este pórtico existen dos interpretaciones, la primera realizada  por Beatriz de la Fuente en su trabajo  “Pintura Mural Prehispánica. Teotihuacan, tomo 1”, y la segunda a cargo de María Elena Ruíz Gallut, presentada en  “Memoria de la Tercera Mesa Redonda de Teotihuacán: Arquitectura y Urbanismo: pasado y presente de los espacios en Teotihuacan”; a través del análisis efectuado por cada una de ellas, se generan dos visiones distintas de una misma representación simbólica.

De la Fuente señala que la imagen representada está asociada a deidades de la fertilidad, y que la acción efectuada se relacionada con la agricultura; el flujo que se muestra saliendo de la mano lo asocia con caída de agua que se dirige a la tierra. Ahora bien, la posición de las manos la lleva a sugerir que la deidad esta de espaldas, portando una máscara teotihuacana en la nuca.


Esta interpretación contrasta con la de Ruiz Gallut, quien dice que la imagen en realidad es un bulto mortuorio; la persona que moría se envolvía con textiles, y se le colocaba una máscara con fines rituales. En el caso de la mano representada, no se enfoca tanto en el fluido, sino que señala  el color rojo con el que se pintaron las uñas, como un indicador de que son extremidades cercenadas situadas después de que el cuerpo fue envuelto.  

Mientras que de la Fuente interpreta la imagen como un elemento de vida, asociado al agua y a la fertilidad, Gallut lleva su estudio a un contexto funerario, en donde la interacción entre vida (las personas que habitaban en Tetitla) y muerte (la imagen del bulto mortuorio) permiten un equilibrio cósmico.


Si te interesa el tema puedes consultar los libros mencionados, y conocer más detalles del estudio realizado por ambas investigadoras…



Fuentes de consulta:
- De la Fuente, Beatriz. Pintura Mural Prehispánica. Teotihuacán. Tomo I. Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). México, 2006.  Pp. 294-305.

- Ruiz Gallut, María Elena. Un espacio para los ancestros: el pórtico del señor muerto de Tetitla, en  Memoria de la Tercera Mesa Redonda de Teotihuacán: Arquitectura y Urbanismo: pasado y presente de los espacios en Teotihuacan. Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). México, 2005. Pp. 509-532.    

EL CIRCO COMO HERENCIA FAMILIAR



El pasado fin de semana se instaló el circo Montana en Santa María Coatlan, nuevamente se presentaba la posibilidad de apreciar arte circense cerca de casa. Conforme pasaban las horas, la carpa se dibujaba en el horizonte, y la voz que anunciaba los horarios y costos de las funciones se oía por todo el pueblo.

No había escuchado nada sobre este circo, regularmente cuando se habla de espectáculos circenses en México se nos vienen a la mente los nombres como Atayde Hermanos, Fuentes Gasca, Hermanos Vázquez; pero Montana, la verdad es que no. Aquí en el pueblo han llegado circos con nombres no tan famosos, y su show nos ha dejado satisfechos, por eso cuando vemos que llega una carpa azul, sabemos que es momento de asistir.

Acudimos a la función del día domingo, pasamos un rato muy agradable, y esto me motivo a buscar la oportunidad de platicar con Josué García Medina, encargado del circo desde hace 20 años, quien amablemente me concedió un poco de su tiempo. Me interesaba saber más acerca del circo Montana, conocer de viva voz lo que significa formar parte de un estilo de vida que conlleva disciplina, esfuerzo y sobre todo amor por lo que haces.

Josué es uno de  cinco hermanos, el legado circense les viene de su mamá, la señora Evelia, originaria de Parral, Chihuahua, ella pertenece a una familia con tradición en el circo, y la vida nómada que los caracteriza la lleva a Tizayuca, Hidalgo, lugar en donde conoce a don Ángel; de su unión nace  la  familia García Medina. “Cuando conocí a mi esposo, pensé que me iba a sacar del circo, pues él no tenía nada que ver con esto, pero al final fui yo quien me lo jalé”, palabras de doña Evelia, con quien platiqué mientras se presentaba la función del martes.


Josué y sus hermanos viven una niñez  normal,  asisten a la escuela como todos los niños, la diferencia es que ellos en vacaciones no iban precisamente a las playas o cursos de verano, sino que asistían a los circos de sus tíos, disfrutando el legado que desde hace 28 años les ha heredado su madre. Esta herencia va de generación en generación, un ejemplo es “la princesa Silem” -nieta de doña Evelia- que representa  la cuarta generación de la familia Medina, formando parte del elenco desde los tres años.

Actualmente la familia García Medina sigue llevando la tradición circense a todas partes del país, durando en algunos estados de la Republica varios años. Hace tiempo fueron invitados al sureste mexicano, en donde tuvieron una estancia prolongada. Como lo menciona Josué, algo que los hace distintos es la fe con la que realizan sus actos, y el sentirse parte de una familia que se integra por todos y cada uno de los que colaboran en el circo; su entrega y dedicación es la que ha llamado la atención de personas como Juelien Lorenzzeti, productor independiente de origen francés, que realizó un documental en el año 2014 titulado “El circo Montana, la fe que te mueve”.      



La plática con Josué fue breve, estaba por comenzar la función del día, celebrada de forma gratuita para los niños del pueblo; en esta ocasión el tiempo no alcanzó, y seguramente faltó platicar de  anécdotas y experiencias, que como  menciona han sido buenas y malas. Ya habrá oportunidad de hacerlo, por lo pronto agradezco enormemente abrirme las puertas del circo, y permitir  conocer a su familia, con quienes también tuve el gusto de platicar, todos ellos muy pero muy amables…





Texto y fotografía: Alonso Rodríguez


CAMBIOS EN DIRECCIÓN DE ZONA ARQUEOLÓGICA


Luis Rogelio Rivero Chong, Licenciado en Arqueología por la ENAH, y Técnico-Restaurador de Bienes Culturales Muebles, con especialidad en material arqueológico por la ENCRyM, fue designado por segunda vez  Director de la Zona de Monumentos Arqueológicos de Teotihuacán (ZMAT).

Rivero Chong trabajó como Jefe del Departamento de Catálogo y Restauración de la ZMAT,  del mes de marzo de 2002 a julio de 2005. A partir de agosto de 2005 se desempeñó como Director del sitio, periodo de tiempo en donde desarrolló distintas actividades encaminadas a la protección, conservación y difusión del patrimonio arqueológico de Teotihuacán. 

En 2006 implementó por primera vez el “Operativo Equinoccio de Primavera”, con la finalidad de trabajar conjuntamente con dependencias de seguridad federal, estatal y municipal, contando con la participación de las distintas coordinaciones nacionales del INAH; este mecanismo de organización priorizaba la protección de los  basamentos piramidales, al estar expuestos a una cantidad importante de visitantes; de las medidas que resaltan por su eficacia se encuentran la colocación del andador en la cúspide de la Pirámide del Sol, y la limitación de áreas de visita durante los días de operativo. 

Respecto a las actividades de difusión, realizó la gestión para presentar en la sala del Ex museo la primera exposición temporal con el tema “Los hallazgos de la Pirámide de la Luna”, de octubre de 2006 a enero de 2007. Después de realizar las acciones antes mencionadas, dejó la Dirección  de la zona en el año 2007.

Como profesional en la materia,  participó en los siguiente  proyectos:   “Conservación y Restauración del Templo de Quetzalcóatl”, de 2003 a 2009; “Restauración de la Pintura Mural del sitio “La Ventilla”, en agosto de 2008, “Conservación en La Ventilla”, de mayo a noviembre de 2009.

Entre sus publicaciones y conferencias se encuentran la editada por Fomento Cultural Banamex en el año 2011, titulada “Proyecto de Conservación del Templo de Quetzalcóatl, Teotihuacán, México”, y su participación en la Quinta Mesa Redonda de Teotihuacán con el tema “Proyecto de Conservación del Templo viejo de Quetzalcóatl”; este mismo tema lo presentó en el Seminario Internacional de Conservación Arqueológica, realizado en Perú durante el año 2010.




 
En su segunda gestión como Director de la Zona Arqueológica tiene retos complejos que asumir: la dinámica de visita se ha visto modificada por el incremento  de comercio informal alrededor del sitio, las políticas sindicales y laborales que caracterizan al Instituto, el panorama económico que reduce el gasto para efectuar acciones concretas en pro del patrimonio cultural de Teotihuacán, son algunos temas que lo esperan para poder darles una solución viable  y fortalecer uno de los sitios más emblemáticos a nivel mundial.

Sólo falta esperar que inicie de lleno su administración, y que vengan los resultados…  












Texto y fotografía: Alonso Rodríguez

EL ORIGEN DE LOS COLORES

 Algo que caracteriza a la cultura teotihuacana es su pintura mural, rica en representaciones iconográficas y en la diversidad de tonalidades empleadas. Lo que hoy vemos durante un recorrido por el sitio arqueológico, es sólo una mínima parte de fragmentos que aún se conservan. Los colores que predominaron fueron el rojo, verde, azul y amarillo, todos ellos de origen mineral y vegetal.

Teotihuacán  llegó a ser llamada  "la ciudad roja", debido a que el color rojo se usó de manera constante; este pigmento se obtenía de minerales como la hematita y el cinabrio. Conforme la urbe fue desarrollándose, la expresión iconográfica se volvió más compleja, utilizándose tonos verdes, obtenidos de la malaquita; amarillos, extraídos del mineral lepidocrocita, y azules provenientes de la azurita.

Es importante mencionar que los pigmentos utilizados en pintura mural y en coloración de textiles son diferentes; por ejemplo, el color rojo utilizado para teñir prendas tenía su origen en la "grana cochinilla", una especie de plaga que se encontraba en las pencas de nopales con varios años encima...

EL ARTE COMO TRANSFORMADOR SOCIAL


Cuando supimos que el festival de artes escénicas Machincuepa se presentaría por tercera vez, no dudamos en planear nuestra asistencia. La primera edición nos había parecido muy buena, y a la segunda no pudimos asistir por cuestiones laborales, así que teníamos la oportunidad  de pasar nuevamente una tarde de arte en Rancho Viejo, predio ubicado en San Francisco Mazapa.

A diferencia de las dos ediciones anteriores, en esta ocasión el festival cambio su dinámica, presentando todos los espectáculos en un solo día; la fecha elegida: sábado 21 de abril. Podríamos decir que Machincuepa inició a las 10: 30 de la mañana, con la realización de diversos talleres en los que se enseñaba parte de las expresiones artísticas que más adelante serían mostradas al público asistente. Las temáticas abarcaban acrobacia, magia, técnica y creación malabarística, clown, hula hoop, creación de mandalas, pintura y yoga. Los talleres finalizaron a las doce del día, para dar inicio a un ciclo de conferencias relacionadas al arte circense y teatro; los temas eran interesantes, pero conociendo a nuestra pequeña Greta, preferimos regresar más tarde.

Ya en casa, y después de tomar un breve descanso, revisamos el programa de actividades, preparándonos para la sesión artística que nos esperaba. Dieron las 3:30 de la tarde, hora de partir regreso a Rancho Viejo. Cuando llegamos estaba culminando la Ceremonia de Cantos, momento en el que los asistentes eran guiados por Josué Valdivia, encargado de este acto; enseguida se presentó una danza prehispánica originaria de Mazapa, pueblo sede de Machincuepa. Al culminar estas dos presentaciones, Iván Rodríguez- nombre del animador que llevó la batuta durante el festival- anunciaba el traslado al escenario alternativo.

Cuando llegamos al segundo escenario, fue evidente el interés que poco a poco ha despertado el festival, ya que la cantidad de asistentes comenzaba a rebasar el espacio destinado para sentarse.  Santi y Juampi, dos expertos en el arte del malabarismo, nos presentaban su  espectáculo “Contratiempo”; durante el show dejaban ver una excelente coordinación y trabajo en equipo. Media hora después, Iván  -el animador- nos dirigía al escenario principal para dar inicio a la Varieté de Circo; para este momento, ya nos encontrabamos varios disfrutando la tarde de arte.     


En la Varieté se presentaron seis artistas, cada uno de ellos con quince minutos aproximadamente de show; entre arte clown, acrobacia y malabares con aros, se integraba este acto del Machincuepa, cerrando con una demostración de zancos en la que invitaron a los niños a pasar al escenario para bailar con el ritmo musical. Una vez finalizado, a moverse de escenario.

                                                                                
                               


Teatro Demediado Hidalgo presentaba un sketch bastante bueno, en el que humor blanco combinado con tintes de picardía nos hacían tirar carcajadas de oreja a oreja; en este show ya comenzaba la participación de algunos asistentes, que eran invitados por los artistas para formar parte de la puesta en escena; no es por demeritar los siguientes espectáculos, pero este acto fue de mis preferidos por la manera de ir construyendo la trama central. Entre aplausos terminaba el sketch, y como lo han venido leyendo, teníamos que movernos de escenario para ver el siguiente show. Mi esposa Perla y mi hija Greta estaban a gusto con lo visto hasta este momento, sabíamos lo bien que la pasaríamos, y una vez más Machincuepa no decepcionaba.


Llegamos al escenario principal, ahora sí que había que ganar lugar, si es que querías estar sentado en las gradas o sillas que se colocaron alrededor, aunque a decir verdad, podías sentarte en el pasto sin ningún problema. Daba inicio “El mundo de Kristy”, a cargo de Laura Ruelas; su acto consistía en crear una escena en donde a  Kristy la consideraban como una inadaptada por querer trabajar en un circo. La presentación dejó ver el profesionalismo de Laura, y sus dotes en el arte del clown; de alguna forma satirizó la vanidad femenina sin llegar a la ofensa. El siguiente espectáculo titulado “Entre risas y aplausos” estuvo a cargo de Feruccho Clown, quien dedicó gran parte de su acto interactuando con el público para hacerlo participe en varias actividades. Eran cerca de las 7:30 de la tarde, el sol se ocultaba, la temperatura bajaba, había que salir por algo abrigador para continuar disfrutando de Machincuepa.

Una vez más tuvimos que cambiar de escenario para presenciar el show de Puff, clown originario de León, Guanajuato. Su presentación se basó en la construcción de una historia de amor a partir de una narrativa gestual y corporal que nos transmitía diversas sensaciones. Jesús Serrano es el nombre de este artista, con quien tuve la oportunidad de convivir durante el taller que impartió antes del mediodía; algo que nos sugirió a quienes tomamos el taller fue  dejar un poco el pensamiento racional, para permitir que nuestras emociones fluyan sin ser reprimidas por nosotros mismos o por la sociedad. Acabando el espectáculo de Puff,  había que regresar al escenario principal.

En ese espacio continuaba la presentación de arte clown, esta vez a cargo de Rafa Galván y su show “Excepción a la regla”. Su acto manejó bastante energía, y la conexión que logró con el público fue muy buena; las risas se dibujaban en la mayoría de rostros que alcanzaba a observar, era difícil apreciarlos del todo bien, pues ya eran cerca de las 9:00 de la noche. A esta hora ya se habían retirado algunos asistentes,  aun así los lugares  lucían ocupados. Acabando Rafa se presentó un artista argentino con una narración de un escrito que no alcance a entender muy bien, no presté la atención requerida por estar atendiendo a mi Greta; inmediatamente después de culminado este acto, nos movimos de escenario, estaba por iniciar la presentación estelar de  “Rapsodia”.


A pesar de la hora, los lugares se llenaron para ver esta presentación a cargo de "Ciboulette Clown", artista chilena invitada a Machincuepa. Su show consistió en el uso de malabares, y la construcción de una escena en donde participaron dos personas del público. Fue evidente que algunos ya nos encontrábamos algo cansados, aclaro, cansados, no aburridos. Lo que me gustó fue que quienes estuvimos ahí, tratamos de arropar con calor mexicano a Ciboulette, para hacerla sentir como en casa; con esta presentación se cerraban las actividades en el escenario.

Hacíamos el último traslado al escenario principal, eran las 10:00 de la noche, mi hija y mi esposa se notaban agotadas de tanta risa. Como acto final se presentaba el performance “A los ojos de Huehuetepetl”, a cargo de Circo Alameda, con música multiétnica en vivo creada por Nacho Kukultech. El show inició con la narrativa de una idea de Amisadai Navarrete, en donde se hablaba de Teotihuacán y el surgimiento de su población, a partir de la visión de las montañas sagradas. No pudimos culminar este show, Greta ya estaba a punto de caer rendida, era momento de partir y descansar en casa.  

Salimos contentos de Rancho Viejo, agradecidos con todos los artistas que compartieron con nosotros su forma de entender y vivir cada momento, y sobretodo agradecidos con Omar Cervantes Soto, por tener la iniciativa de traer este tipo de eventos a Teotihuacán.  

                                                                            Redacción y fotografía: Alonso Rodríguez