EL ORIGEN DE LOS COLORES

 Algo que caracteriza a la cultura teotihuacana es su pintura mural, rica en representaciones iconográficas y en la diversidad de tonalidades empleadas. Lo que hoy vemos durante un recorrido por el sitio arqueológico, es sólo una mínima parte de fragmentos que aún se conservan. Los colores que predominaron fueron el rojo, verde, azul y amarillo, todos ellos de origen mineral y vegetal.

Teotihuacán  llegó a ser llamada  "la ciudad roja", debido a que el color rojo se usó de manera constante; este pigmento se obtenía de minerales como la hematita y el cinabrio. Conforme la urbe fue desarrollándose, la expresión iconográfica se volvió más compleja, utilizándose tonos verdes, obtenidos de la malaquita; amarillos, extraídos del mineral lepidocrocita, y azules provenientes de la azurita.

Es importante mencionar que los pigmentos utilizados en pintura mural y en coloración de textiles son diferentes; por ejemplo, el color rojo utilizado para teñir prendas tenía su origen en la "grana cochinilla", una especie de plaga que se encontraba en las pencas de nopales con varios años encima...

No hay comentarios:

Publicar un comentario