Cuando
supimos que el festival de artes escénicas Machincuepa se presentaría por
tercera vez, no dudamos en planear nuestra asistencia. La primera edición nos
había parecido muy buena, y a la segunda no pudimos asistir por cuestiones
laborales, así que teníamos la oportunidad de pasar nuevamente una tarde de arte en
Rancho Viejo, predio ubicado en San Francisco Mazapa.
A
diferencia de las dos ediciones anteriores, en esta ocasión el festival cambio
su dinámica, presentando todos los espectáculos en un solo día; la fecha
elegida: sábado 21 de abril. Podríamos decir que Machincuepa inició a las 10:
30 de la mañana, con la realización de diversos talleres en los que se enseñaba
parte de las expresiones artísticas que más adelante serían mostradas al
público asistente. Las temáticas abarcaban acrobacia, magia, técnica y creación
malabarística, clown, hula hoop, creación de mandalas, pintura y yoga. Los
talleres finalizaron a las doce del día, para dar inicio a un ciclo de
conferencias relacionadas al arte circense y teatro; los temas eran
interesantes, pero conociendo a nuestra pequeña Greta, preferimos regresar más
tarde.
Ya
en casa, y después de tomar un breve descanso, revisamos el programa de
actividades, preparándonos para la sesión artística que nos esperaba. Dieron
las 3:30 de la tarde, hora de partir regreso a Rancho Viejo. Cuando llegamos
estaba culminando la Ceremonia de Cantos, momento en el que los asistentes eran
guiados por Josué Valdivia, encargado de este acto; enseguida se presentó una
danza prehispánica originaria de Mazapa, pueblo sede de Machincuepa. Al
culminar estas dos presentaciones, Iván Rodríguez- nombre del animador que
llevó la batuta durante el festival- anunciaba el traslado al escenario
alternativo.
Cuando
llegamos al segundo escenario, fue evidente el interés que poco a poco ha
despertado el festival, ya que la cantidad de asistentes comenzaba a rebasar el
espacio destinado para sentarse. Santi y
Juampi, dos expertos en el arte del malabarismo, nos presentaban su espectáculo “Contratiempo”; durante el show
dejaban ver una excelente coordinación y trabajo en equipo. Media hora después,
Iván -el animador- nos dirigía al
escenario principal para dar inicio a la Varieté de Circo; para este momento,
ya nos encontrabamos varios disfrutando la tarde de arte.
En la Varieté se presentaron seis artistas,
cada uno de ellos con quince minutos aproximadamente de show; entre arte clown,
acrobacia y malabares con aros, se integraba este acto del Machincuepa, cerrando con una demostración de zancos en la que invitaron a los niños a pasar
al escenario para bailar con el ritmo musical. Una vez finalizado, a moverse de
escenario.
Teatro
Demediado Hidalgo presentaba un sketch bastante bueno, en el que humor blanco
combinado con tintes de picardía nos hacían tirar carcajadas de oreja a oreja;
en este show ya comenzaba la participación de algunos asistentes, que eran
invitados por los artistas para formar parte de la puesta en escena; no es por demeritar
los siguientes espectáculos, pero este acto fue de mis preferidos por la manera
de ir construyendo la trama central. Entre aplausos terminaba el sketch, y como
lo han venido leyendo, teníamos que movernos de escenario para ver el siguiente
show. Mi esposa Perla y mi hija Greta estaban a gusto con lo visto hasta este
momento, sabíamos lo bien que la pasaríamos, y una vez más Machincuepa no
decepcionaba.
Llegamos
al escenario principal, ahora sí que había que ganar lugar, si es que querías
estar sentado en las gradas o sillas que se colocaron alrededor, aunque a decir
verdad, podías sentarte en el pasto sin ningún problema. Daba inicio “El mundo
de Kristy”, a cargo de Laura Ruelas; su acto consistía en crear una escena en
donde a Kristy la consideraban como una
inadaptada por querer trabajar en un circo. La presentación dejó ver el
profesionalismo de Laura, y sus dotes en el arte del clown; de alguna forma
satirizó la vanidad femenina sin llegar a la ofensa. El siguiente espectáculo
titulado “Entre risas y aplausos” estuvo a cargo de Feruccho Clown, quien
dedicó gran parte de su acto interactuando con el público para hacerlo
participe en varias actividades. Eran cerca de las 7:30 de la tarde, el sol se
ocultaba, la temperatura bajaba, había que salir por algo abrigador para
continuar disfrutando de Machincuepa.
Una
vez más tuvimos que cambiar de escenario para presenciar el show de Puff, clown originario de León, Guanajuato. Su presentación se basó en la construcción de
una historia de amor a partir de una narrativa gestual y corporal que nos
transmitía diversas sensaciones. Jesús Serrano es el nombre de este artista,
con quien tuve la oportunidad de convivir durante el taller que impartió antes
del mediodía; algo que nos sugirió a quienes tomamos el taller fue dejar un poco el pensamiento racional, para
permitir que nuestras emociones fluyan sin ser reprimidas por nosotros mismos o
por la sociedad. Acabando el espectáculo de Puff, había que regresar al escenario principal.
En ese espacio continuaba la presentación de arte clown, esta vez a
cargo de Rafa Galván y su show “Excepción a la regla”. Su acto manejó bastante
energía, y la conexión que logró con el público fue muy buena; las risas se
dibujaban en la mayoría de rostros que alcanzaba a observar, era difícil apreciarlos
del todo bien, pues ya eran cerca de las 9:00 de la noche. A esta hora ya se
habían retirado algunos asistentes, aun
así los lugares lucían ocupados. Acabando
Rafa se presentó un artista argentino con una narración de un escrito que
no alcance a entender muy bien, no presté la atención requerida por estar
atendiendo a mi Greta; inmediatamente después de culminado este acto, nos movimos de escenario, estaba por iniciar la
presentación estelar de “Rapsodia”.
A pesar de la hora, los lugares se llenaron para ver
esta presentación a cargo de "Ciboulette Clown", artista chilena invitada a Machincuepa. Su show consistió en el uso de malabares, y la construcción de
una escena en donde participaron dos personas del público. Fue evidente que
algunos ya nos encontrábamos algo cansados, aclaro, cansados, no aburridos. Lo que
me gustó fue que quienes estuvimos ahí, tratamos de arropar con calor mexicano
a Ciboulette, para hacerla sentir como en casa; con esta presentación se cerraban
las actividades en el escenario.
Hacíamos
el último traslado al escenario principal, eran las 10:00 de la noche, mi hija
y mi esposa se notaban agotadas de tanta risa. Como acto final se presentaba el
performance “A los ojos de Huehuetepetl”, a cargo de Circo Alameda, con música
multiétnica en vivo creada por Nacho Kukultech. El show inició con la narrativa
de una idea de Amisadai Navarrete, en donde se hablaba de Teotihuacán y el surgimiento
de su población, a partir de la visión de las montañas sagradas. No pudimos culminar
este show, Greta ya estaba a punto de caer rendida, era momento de partir y
descansar en casa.
Salimos
contentos de Rancho Viejo, agradecidos con todos los artistas que compartieron
con nosotros su forma de entender y vivir cada momento, y sobretodo agradecidos
con Omar Cervantes Soto, por tener la iniciativa de traer este tipo de eventos
a Teotihuacán.
Redacción y fotografía: Alonso Rodríguez






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