EL MAGUEY, GENERADOR DEL JUGO RITUAL

*El jaguar sabe lo que puede obtener de él.


El maguey, tan apreciado e importante para la región de Teotihuacan, desde aquellos tiempos en los que el consumo de su jugo, se destinaba a las mentes que dirigían al pueblo.

No es de extrañar que los murales teotihuacanos rescatados y resguardados, muestren su presencia, pues es él el encargado de otorgar  líquido ritual, líquido transformador y alterador de la consciencia humana. 

Sí por sí misma la figura del maguey es jerárquica, verlo acompañado del enigmático e imponente jaguar con red en el cuerpo, le otorga un sentido mayor al discurso pintado;  y es que esa entidad animal, asociada a la noche y a la deidad que hace brotar la vida a través del agua, se posiciona dentro de las formas que podían adquirir los individuos cuando se convertían en su nahualli. 

El jaguar con red abraza, se adueña, se apodera del maguey, lo hace suyo, lo protege, quizá sabiendo que en él encuentra el acceso al mundo oculto, al mundo de los discursos figurados, poéticos, profundos, dictaminadores del orden en la tierra; y mientras el jaguar hace esto, el maguey deja caer algunas gotas, que se impregnan en su cuerpo. 

Los pueblos nahuas que siguieron el orden cronológico para el poblamiento del territorio, que dieron continuidad al pensamiento generado en centros como el de Teotihuacan, le llamaron a la montaña Chichinauhyan -lugar mítico en donde los dioses crearon el pulque- “Pozonaltepetl”, que quiere decir “montaña de espuma”.  Este nombre se lo dieron cuando se percataron de que el pulque generaba espuma.

A partir de este conocimiento, los contenedores de pulque se representaron con una especie de forma ondulada y punteada que sobresalía de estos recipientes, haciendo alusión a la presencia del pulque. 

Lo anterior se menciona, porque el jaguar con red que abraza al maguey, lleva en su cuerpo tres semicírculos con la orilla ondulada, y al centro una serie de puntos, elementos iconográficos que se vinculan con la espuma del pulque, y su representación en pueblos posteriores.  

El lugar de origen de este discurso pintado es el Palacio del Sol, ubicado a un costado del Templo con el que comparte el nombre; haber estado ahí, no es  casual, estamos frente a la entidad jerárquica capaz de dirigir un ritual de enorme importancia, apoyado de los elementos que le podía otorgar la ingesta de pulque, el jugo que emana del maguey.

Autor: Alonso Rodríguez


El posible origen del dios buboso


 NANAOATZIN: EL INICIADOR DE UN NUEVO CULTO AL SOL EN TEOTIHUACAN 


**La Leyenda de los soles: del hecho histórico al relato mítico.


Uno de los relatos míticos más conocidos sobre Teotihuacan es la Leyenda de los Soles; a través de esta leyenda se narra un hecho que marcó el final y el inicio de dos épocas, el arrojamiento al fuego de Nanaoatzin para convertirse en sol, y el de Tecuciztecatl, para ser la luna.  

Como bien saben Nanaoatzin fue el  buboso, el humilde, el que no podía compararse con la riqueza de  Tecuciztecatl; sin embargo, su valor y fortaleza lo llevaron a convertirse en el sol de la quinta era. 

Interpretaciones de esta narrativa mencionan que Nanaoatzin representaba al pueblo, sometido por las élites religiosas asociadas con Tecuciztecatl; este sometimiento se encontraba en un punto insostenible, razón por la cual Nanaoatzin se arroja al fuego ritual, sabiendo que este acto le permitiría liberarse e implantar un nuevo orden político y religioso. Es así como se señala de manera mítica, el cambio de régimen, el cambio de culto, la liberación del pueblo hasta ese momento sojuzgado.  

Nanaoatzin se asume como el iniciador de la quinta época, apoyado por Mixcoatl, líder chichimeca que comandaba a su grupo en el andar por la región del altiplano central. Estos chichimecas aprendieron a trabajar la alfarería, y fueron adquiriendo  conocimientos arquitectónicos de Teotihuacan, conocimientos que a la postre darían vida a una nueva ciudad, la Tula de los Toltecas posclásicos.    


“Quizás participó Mixcoatl en la revolución teotihuacana más como mercenario o aliado del partido de Nanaoatzin que como conquistador irresistible. Establecidos en Teotihuacan, los chichimecas, bárbaros nómadas, asimilaron la técnica de la alfarería y los conocimientos arquitectónicos”  


                                                                                                           

*Cita: Rémy Bastien 

**Fotografía: La imagen que compartimos se encuentra en el Patio Blanco de Atetelco. Se trata de un personaje con deformación en sus extremidades inferiores, y con una serie de marcas en el cuerpo. Se ha mencionado la posibilidad de que sea Nanaoatzin, sin embargo, la objeción radica en el hecho de que la Leyenda de los Soles pueda ser posterior a Teotihuacan, por lo tanto, la existencia de este personaje en Atetelco, fue mucho antes de la mención de Nanaoatzin en la Leyenda. 

Lo que nos inquieta es que la descripción que hacen de Nanaoatzin en la Leyenda de los Soles, se acerca a las condiciones en las que se represente el personaje de Atetelco, haciéndonos pensar en la posibilidad de que este relato tenga más antigüedad de la que se piensa.